- La estructura cuenta con una manga de 31,5 metros en el lado mar y de 16 metros en el lado muelle. Incluyendo el puente a tierra, la longitud total de la rampa alcanza casi los 34 metros.
Astillero San Enrique llevó a cabo este pasado 19 de enero, la botadura de la rampa Ro-Ro construida para el Puerto de Santander, en una operación que se desarrolló con éxito.
La maniobra tuvo lugar a las 18:00 horas, coincidiendo con la pleamar prácticamente en su punto máximo, momento en el que la rampa flotó libremente bajo la atenta supervisión de la dirección técnica del astillero. Una vez completada la botadura, la rampa se desplazó unos metros hasta aguas más profundas, justo entre la ubicación habitual de la compuerta de la grada y la popa del buque ALEGRANZA.
Tras las comprobaciones pertinentes, que confirmaron la perfecta integridad estructural de la rampa, esta quedó firmemente amarrada al muelle. Permanecerá en dicha ubicación durante los próximos días, a la espera de ser remolcada hasta su destino final, en el Puerto de Santander.
La rampa Ro-Ro es la primera construcción completamente nueva realizada por Astilleros San Enrique en varios años. La estructura cuenta con una manga de 31,5 metros en el lado mar y de 16 metros en el lado muelle. Incluyendo el puente a tierra, la longitud total de la rampa alcanza casi los 34 metros.
Desde la Dirección de Marina Meridional se quiere agradecer “la implicación y el trabajo de todas las empresas que han participado en este proyecto, que ha supuesto un hito relevante en la actividad reciente del astillero vigués”. Astilleros San Enrique afronta el futuro con perspectivas muy positivas, con varios proyectos de construcción nueva en marcha, otros en fase de ampliación y nuevas iniciativas en proceso de negociación.
IGUELDO inicia la campaña de invierno tras su paso por San Enrique
Por otro lado, el IGUELDO, primer Cliente del astillero, ha concluido con éxito los trabajos de preparación para la campaña de invierno. Tras superar satisfactoriamente las pruebas de puesta a punto, el buque quedó listo para la mar y, conforme a lo previsto, zarpó a principios de enero con destino a los caladeros del hemisferio Sur.
